Día 1: Inicio del viaje

Nos levantamos tempranito, somos de un pueblo del norte de Cáceres y teníamos que coger un autobús en Plasencia para llegar hasta Madrid. Comprobamos que lo llevábamos todo y emocionados, ¡nos fuimos para coger el autobús!

Llegamos a la estación de Méndez Álvaro y cogimos el cercanías hasta la T4 de Madrid, para después desplazarnos a la T1, que es de donde salía nuestro vuelo con Easyjet. Comimos unos bocadillos en el aeropuerto y dimos una vuelta viendo lo que había después del control de seguridad. El vuelo salió bastante puntual y con normalidad.

Llegamos al aeropuerto de Gatwick poco antes de las siete de la tarde, teníamos el autobús para llevarnos al centro de Londres ya reservado, por lo que recogimos rápidamente las maletas y fuimos en busca de la zona de autobuses. Una vez que tuvimos localizada la dársena de salida empezamos a darnos cuenta de dónde estábamos: un nuevo país, donde se habla otro idioma y en el que en unos minutos iríamos montados en un autobús que circularía por el carril izquierdo de la carretera como algo de lo más normal (¡¡estábamos de viaje!!), y nos encantaba. El autobús llegó bastante puntual, montamos, volvimos a preguntar para asegurarnos de que todo estaba correcto y marchamos camino a Londres. Una hora y media que pese a lo que pudiera parecer, fue de lo más entretenida: ver coches conduciendo por el carril contrario, coger rotondas, claro, también en el sentido contrario… (esto puede parecer lógico, pero hasta que no cogimos la primera, no entendimos del todo lo que significa conducir por la izquierda).

El autobús nos dejó en la estación de Victoria, y desde allí fuimos andando hasta nuestro hotel, que no se encuentra demasiado lejos, apenas unos 10 minutos caminando con las maletas.

Hicimos el check-in y nos bajaron a nuestra small no window, una pequeña habitación en el semisótano. Una cama, un cuarto de baño parecido al de los aviones y ya, pero teníamos baño privado y un lugar para dormir, que era todo lo que buscábamos. No es lo más cómodo, teníamos que abrir las maletas por turnos ya que no había mucho espacio de sobra a parte de la cama, pero para poder viajar a un precio razonable es ideal.

Nuestra Small-no windows – EasyHotel

 

Como podéis ver las cosas acababan encima de la cama cuando no estábamos nosotros, porque no había perchas ni mucho espacio en el suelo.

 

 

Cuarto de baño tipo avión

Esa misma noche decidimos salir a dar nuestra primera vuelta por Londres, esperar a la mañana siguiente nos parecía demasiado. Serian como las 22:30, y no conocíamos nada, por lo que nuestra idea era dar una vuelta por los alrededores, patear alguna calle y volver al hotel. Y así lo hicimos.

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